alimentación


La alimentación en las distintas etapas:
1.- Cachorro: Nuestro San Bernardo pesará al nacer unos 500 a 700 gramos y la velocidad con que gana peso es vertiginosa. Un ser humano que pesa 3 kilos al nacer tarda 20 años en alcanzar los 60 kilos, por el contrario el perro que pesó 600 gramos tarda seis meses en lograr ese mismo peso. Con esto podemos hacernos una idea tanto de lo cuantioso de sus necesidades alimenticias como de la necesidad de que sea perfectamente equilibrada, pues deficiencias durante períodos breves, dos o tres semanas, pueden dejar secuelas para toda la vida. Recurriremos preferentemente a un pienso para cachorros específico para grandes razas y respetaremos las indicaciones del fabricante o la cantidad que nos indique el veterinario. Un especialista en grandes razas tras examinar a nuestro cachorro sabrá decirnos exactamente la cantidad de pienso que debe ingerir, así como los posibles suplementos vitamínicos que haya que darle según el caso. El pienso de cachorro no debe sustituirse por uno para adultos hasta que nuestro San Bernardo haya cumplido los 18 meses de edad.
2.- Junior: Las necesidades alimenticias cambian porque el crecimiento deja de ser tan espectacular como hasta el momento, no obstante se sigue produciendo por lo que es pronto aún para ofrecerle el alimento de adulto. Las casas comerciales han sacado para este período intermedio una gama que se adapta a las necesidades específicas de nuestro San Bernardo entre los 19 meses y los dos años aproximadamente.
3.- Adulto: A partir de los dos años de edad el tamaño y el peso del San Bernardo suelen haber alcanzado su cota máxima con lo que sus necesidades energéticas descienden. En esta edad podemos utilizar un pienso de mantenimiento, administrado en dos tomas, respetando siempre el peso y el tamaño del animal para evitar la obesidad si hace poco ejercicio. Este tipo de pienso puede usarse hasta la edad en que el San Bernardo comience a mostrar signos de vejez.
4.- Anciano: Por su edad nuestro ejemplar se hace renuente a moverse, se torna más tranquilo y le gusta dormitar antes que jugar. Sus necesidades alimenticias varían y es conveniente recurrir a uno de los piensos que están formulados específicamente para perros seniors.